El MAB, la mejor alternativa para la biotecnología en España

El MAB, la mejor alternativa para la biotecnología en España

Son muy pocas entidades de capital riesgo  que apuestan en España por la biotecnología, solo aquellas que están muy especializadas. Se cuentan con los dedos.

Varias son las razones de su escaso interés.  Por un lado, el capital riesgo invierte en plazos cortos, quiere salir a los cuatro o cinco años, mientras que los plazos de maduración de los proyectos biotech son mucho más largos, entre siete y diez años. Por otro lado, se requiere verdaderos especialistas para valorar este tipo de proyectos porque, a diferencia de las empresas normales, la lógica de valoración de una biotech es diferente por el riesgo asociado al desarrollo de su portfolio de productos. La valoración se trabaja en base al método de opciones reales calculado a través de árboles binomiales de decisiones.

Ante esta dificultad, cabría pensar que la solución está en los business angels, sin embargo, este colectivo está mucho menos desarrollado en España de lo que parece. El 91% de los inversores catalogados como Business Angels son friends & family (que invierten importes muy pequeños) y solo el 9% son Business Angels “profesionales” u “organizados”. Este último colectivo sólo invirtió 8 millones de euros en España en el año pasado, ¡en todos los sectores! Con un importe medio de inversión por operación e 121.000 euros.

Dadas esas circunstancias, el Mercado Alternativo Bursátil se ha convertido en la gran vía de financiación para las empresas biotecnológicas de nuestro país. Cuatro empresas biotecnológicas han salido ya a cotizar en este mercado.

Neuron Bio, empresa dedicada al desarrollo de soluciones para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, especialmente el Alzeheimer, captó en su salida al MAB en julio del 2010 la cifra de 2.491.256 euros.

AB-BIOTICS, que desarrolla fármacos innovadores destinados al tratamiento de las enfermedades oncológicas, como el cáncer de pulmón, se incorporó al MAB en julio de 2010 captando 3.497.426 euros. La empresa ha podido realizar ampliaciones de capital en el propio MAB.  Su notoriedad les ha permitido obtener múltiples acuerdos de colaboración, donde destaca Repsol que invirtió en una de sus filiales de investigación

Euroespes se incorporó al mercado por medio de listing en febrero de 2011. Se trata de la primera empresa privada dedicada monográficamente a la investigación, diagnóstico y tratamiento de enfermedades del sistema nervioso central

Bionaturis, biofarmacéutica que desarrolla y fabrica medicamentos para el sector farmacéutico y veterinario y que se especializa en la prevención y el tratamiento de enfermedades nicho, entre las que se encuentran las enfermedades catalogadas como huérfanas (raras), se incorporó en enero de 2012 y captó 752.749 euros.

Los que invierten en el MAB lo hacen a modo de capital riesgo, con la idea de invertir en empresas “gacelas” que van a crecer mucho en los siguientes años, por ello su inversión consiste en una apuesta de largo plazo. Tener presencia en el “parqué” supone dar acceso a una amplia comunidad inversora muchas veces institucional, tanto nacional como internacional. El mercado facilita la supervivencia de la empresa.

El MAB sin duda es la solución para el crecimiento de las empresas que van potenciar la veta tecnológica en nuestro país. Sin embargo el MAB necesita para su desarrollo ayudas fiscales a los inversores, al igual que las que se dan en el resto de mercados alternativos más desarrollados como el inglés AIM o el francés Alternext. Esta es la asignatura pendiente del Gobierno para ayudar a las empresas gacela, aquellas que son capaces de realizar la transformación de nuestro país desde el ladrillo hacia la tecnología.

Ignacio Trigo

Director de Mercado de Capitales del banco de Inversión ONEtoONE Corporate Finance

Artículo publicado en Dossier Empresarial

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