Mergers & Acquisitions, Compraventa de empresas

Mi familia quiere que venda mi empresa

Si realiza una breve lectura por los medios de comunicación, comprobará como muchas empresas son dirigidas por miembros de una misma familia. Probablemente futuras generaciones de estas mismas familias seguirán dirigiendo estas empresas. Pero ¿esto ocurre con todas las compañías?

En este artículo hemos querido recopilar algunos motivos que hemos detectado durante nuestro trabajo como asesores en compraventa de empresas, por los que una compañía puede ser vendida por motivos familiares.

Discrepancias entre los miembros de la familia por la gestión

Algunas empresas se encuentran con la situación donde los hermanos fundadores ya no están, y sus hijos (ahora primos) están enfrentados por la gestión de la compañía, deteriorando el valor de la compañía.

Pero no tiene por qué haber muerto el fundador para darse el problema que hemos mencionado. En otras ocasiones es el propietario quien prevé futuros conflictos entre sus hijos y con objeto de preservar la armonía familiar elige vender la empresa, ayudando a su vez a cada uno de ellos a tener una trayectoria empresarial independiente.

Dentro de empresas donde hay varios socios, pueden ser los hijos o la mujer del empresario quienes tienen conflictos con otros socios o el equipo directivo, En esta situación, el empresario, ya mayor, anticipa una explosión cuando él falte y decide vender.

Lo recomendable, antes situaciones como las que hemos descrito es anticiparse y no esperar a una situación límite que implique una reducción del valor de la compañía, y por lo tanto de su precio final.

Un ejemplo de esto nos ocurrió cuando nos llamaron unos asesores para que intentáramos ayudar a un propietario. Él estaba muy enfermo, tenía un gran apego a sus empleados y temía dejar la empresa a sus hijas, pues pensaba que sus yernos la arruinarían y perjudicarían a los empleados. Las hijas hacían guardia en el hospital y fue imposible siquiera tener una conversación privada con el propietario. Falleció sin haber siquiera intentado una venta que, si se hubiera planificado con tiempo, habría sido exitosa.

Falta de interés de los hijos por continuar en la gestión

La falta de interés parte de los hijos o incluso la carencia de preparación para asumir la gestión, puede ser un motivo que obligue al empresario a vender su compañía. El empresario, en algunas ocasiones, debe entender y aceptar que sus hijos desean seguir caminos diferentes al que él eligió.

Algunos empresarios nos han indicado que no ven a sus hijos preparados para asumir la responsabilidad y que prefieren que busquen un trabajo más adecuado a sus capacidades en lugar de trasladarles la losa de dirigir una empresa.

Este fue el caso cuando nos contrataron para ayudar a un joven  que había heredado la empresa de su padre. No conocía en absoluto el negocio y resultaba totalmente extraño para él. Le costaba relacionarse con los empleados que le veían como un crío y la empresa se le estaba yendo de las manos. No paraba de meter dinero de su herencia y cada vez la empresa requería más inversiones porque enseguida se quedaba sin caja. Su inexperiencia estaba siendo demoledora para la gestión del negocio.

Vendimos la empresa a un grupo industrial, el chico salvó su patrimonio y se libró de una situación que le hubiera llevado a la ruina.

Plantearse la venta de la compañía cobra especial importancia cuando la empresa es un problema para la familia o cuando la familia es un problema para la empresa.

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