Debido a los desafíos de alimentar a un mundo en rápido crecimiento enfrentando la disminución de las tierras cultivables y las fuentes de agua, es necesario que el sector agrícola y el sector financiero trabajen mancomunadamente para crear nuevas soluciones alimentarias sustentables. El impulso para encontrar estas soluciones sin duda tendrá un gran impacto en los requerimientos de capital y la inversión en el sector agrícola.
Creemos que las siguientes tendencias afectarán el panorama de inversión en el sector agrícola en los próximos años.
Inversión transfronteriza en el mid-market aumentará significativamente
Una gran cantidad de alimentos en el mundo es producida por agricultores de tamaño pequeño y mediano. Estos tipos de agricultores a menudo se enfrentan a muchos desafíos operativos. Por ejemplo hay prácticas agrícolas ineficientes, la falta de capital y el acceso limitado o nulo a los mercados que pueden pagar los mejores precios por sus productos alimenticios.
La inversión transfronteriza permitirá a las pymes agrícolas complementar la financiación bancaria tradicional con capital de equity más flexible. Esto les ayudará a enfrentar mejor crisis financieras y productivas, y alcanzar más rápido su potencial de producción agrícola. Esa necesidad de capital creará esencialmente una nueva clase de posibles inversiones para los inversionistas con gran profundidad y diversidad.
Inversión en el sector agrícola será más estratificada
Hoy en día, el sector agrícola representa una colisión de grandes factores del sector agrícola y del sector financiero. Por el lado de la agricultura, los componentes tradicionales de la cadena de valor de la agricultura se están dividiendo muy rápidamente en partes más pequeñas. Esto crea innovaciones, eficiencias y diversificación de riesgo en la producción, el procesamiento y el transporte.
En financiamiento, los bancos tradicionales están siendo complementados rápidamente por inversionistas nuevos en el sector agrícola, como family offices, fondos privados y de pensiones. Estos inversionistas tienen distintos horizontes, objetivos y niveles de tolerancia al riesgo. Además, aportan no solo capital nuevo, sino también estrategias de creación de valor tanto a corto como a largo plazo. Esas nuevas perspectivas y exigencias traerán tanto flexibilidad financiera como disciplina adicional al sector.
El resultado de esta colisión será que las estrategias y productos de inversión se ajustarán mejor a la cadena de valor agrícola. Combinarán de manera más eficiente el capital con necesidades específicas de inversión en cada eslabón del sector agrícola. Esto abrirá la puerta a múltiples inversiones. Tal como el desarrollo de nuevos alimentos, tecnología robótica en procesamiento y entrega eficiente de productos a los consumidores.
Se fortalecerán los vínculos entre tierras, tecnologías y ventas
La cadena global de valor de la agricultura sufre grandes ineficiencias que causan importantes pérdidas de valor en el sector. Ejemplos de esto son:
- A menudo los países en desarrollo con grandes terrenos aptos para el uso agrícola carecen de tecnología y canales de venta para maximizar su potencial de producción.
- Las empresas con tecnología agrícola desarrollada carecen de terrenos o canales de ventas para maximizar el potencial de su capacidad de mejorar procesos agrícolas.
- Los vendedores que tienen excelentes canales de ventas carecen de los productos agrícolas apropiados o en volúmenes suficientes para maximizar el potencial de ventas.
Debido a la creciente transparencia del mercado, se ha vuelto más fácil identificar y eliminar estas ineficiencias. Esto debería conducir a nuevos modelos de cooperación comercial que se beneficien de sinergias horizontales o verticales. La realización de estas sinergias creará ganancias financieras reales. Estas pueden ser transmitidas a los consumidores o recicladas de nuevo en la cadena de valor en forma de nuevas inversiones.
La cadena de valor del sector agrícola se asemejará cada vez más a un círculo más que a una línea
Si bien la red mundial de comercio internacional ha permitido extender considerablemente la cadena de valor del sector agrícola, en muchas ocasiones hay una brecha significativa entre la estrategia de producción y el consumo real de alimentos, lo que da lugar a errores significativos en la producción agrícola y a ineficiencia financiera.
En adelante, la distancia entre producción y consumo en el sector agrícola será más circular que lineal. Esto permitirá a los productores entender mejor las preferencias de los consumidores. También los consumidores conocen mejor los alimentos que consumen. La reforma de la cadena de valor agrícola generará numerosas oportunidades de inversión, especialmente en procesos y entidades que reduzcan la brecha entre producción y consumo.
Proyectos que combinan fines agrícolas con energía renovable serán cada vez más comunes
La integración de las energías renovables en el sector agricultura todavía está en su infancia. Hay muchas maneras en que la energía renovable se puede utilizar para maximizar el valor de las tierras agrícolas. Por ejemplo hay proyectos de energía que impulsan actividades agrícolas específicas o proporcionar energía para operaciones agrícolas enteras.
Para algunos proyectos agrícolas, los proyectos solares o hidroeléctricos complementarios se pueden utilizar para generar flujos de ingresos independientes. Pueden proporcionar una fortaleza financiera adicional a las propiedades agrícolas. Además suavizan la volatilidad de los ingresos relacionados con la producción de productos agrícolas. Esto abrirá los proyectos agrícolas a una base de inversores más amplia. También aumentará la confianza en las inversiones, lo que debería atraer más capital de inversión institucional.
Las estrategias de monetización del valor del suelo se utilizarán más ampliamente
Un obstáculo significativo para obtener financiación de capital en el sector agrícola, especialmente en el segmento mid-market, es que los valores de la tierra son a menudo muy altos. Sin embargo, los flujos de caja son bajos, lo cual crea una dinámica de M&A muy común. Los inversores quieren valorar un negocio agrícola basado en un múltiplo de los flujos de efectivo. Sin embargo, las empresas agrícolas no quieren vender un negocio en una fracción de lo que valen sus activos fijos.
Hay varias maneras de superar este impasse. Una forma es remplazar el simple modelo de compraventa con otro modelo. En este modelo de transacción, las partes comparten los beneficios y los riesgos relacionados al manejo de una propiedad agrícola por varios años.
Un ejemplo de esto es una estructura de sale-leaseback. Un agricultor vende su terreno a un inversionista. Luego el agricultor gestiona el terreno y paga un arriendo al nuevo dueño. Esto permite a los agricultores con limitaciones de dinero monetizar los valores de la tierra y permanecer incentivados para administrar la propiedad durante un período de tiempo más largo. Además ofrece a los inversores un rendimiento atractivo a largo plazo.
Los mercados de capitales agrícolas se diversificarán
Muchas empresas agrícolas, sobre todo en el mercado intermedio, no están abiertas a la bolsa. Esto limita su acceso al capital para crecer. Sin embargo, los consumidores han mostrado cada vez más interés en tener una conexión con los alimentos que compran. Esto probablemente conducirá naturalmente a pequeñas inversiones por parte de ellos en proyectos agrícolas. La creación de productos de mercados de capitales a raíz de una demanda de consumo de alimentos en lugar de una perspectiva estrictamente financiera también crearía canales más amplios de capital para el mercado agrícola.
Artículo escrito por Darin Bifani.