¿Es tu empresa especial?

Las compañías con éxito tienen una manera especial de mostrar que se preocupan por el cliente. Los consumidores notamos algo distinto, nos gustan y nos sentimos atraídos a ellas. Estos aspectos hacen a tu empresa especial.

Apple hace productos que hasta un niño puede entender. Zappos te envía cuatro pares de zapatos y los recoge de vuelta gratis si no te gustan. Nodstrom te recomienda las tiendas de competidores si sabe que otros tienen mejor producto para ti.

En un mundo egoísta como el actual, cuando te preocupas sinceramente por tu cliente, éste lo aprecia y lo devuelve con fidelidad. Mientras las otras aerolíneas te cobran por exceso de equipaje, Southwest Airlines te permite facturar dos maletas gratis. El fundador de Walmart vio que la gente rural no tenía acceso a muchos productos y tenían que pagar más por ellos, creó en zonas rurales grandes tiendas muy baratas que abrieran 24 horas. Los clientes respondieron con entusiasmo y fidelidad.

Las compañías que tienen una misión clara no hacen promesas vacías. Su propósito, no sus anuncios, es lo que les mueve. Estas compañías consiguen una diferencia para los clientes que los competidores no pueden imitar. ¿Cómo lo hacen? Con pasión. Si tenéis pasión sobre vuestro propósito de servirles vuestros clientes lo notarán, se harán apóstoles de vuestra marca. Su entusiasmo inspirará a vuestro equipo creando un circulo virtuoso.

Para ser una empresa especial, tened una misión que os proyecte a dar más, con más energía, con más cariño, con más creatividad. No son las cifras lo que motivan a los empleados, es la cultura y el propósito lo que hace que se esfuercen más y sean ganadores. Tu equipo trabajará más y mejor si realmente les preocupa el cliente, si sienten la misión.

Te preguntarás cómo inculcar esa cultura de preocupación por el cliente en tu gente. Solo es posible si la dirección predica con el ejemplo, preocupándose por cada uno de los empleados. Esa es la única manera de inspirarles. No hay otra. La pasión no se compra, se conquista.

Nunca subestimes el tiempo que dedicas a que tu equipo se sienta especial. Escribe una nota, haz una llamada, dedica cinco minutos más a ese subordinado, ve más allá de lo que espera, escúchale, valorándole por quién es, no por lo que aporta.

Las personas quieren que su trabajo sea inspiracional, con propósito. Pero exigen coherencia. Si das a tu equipo un propósito y tú eres coherente irán con ilusión a trabajar a diario. Ese propósito os hará destacar porque nada es tan creativo como juntar un grupo de mentes motivadas con un propósito común.

Artículo escrito por Enrique Quemada Clariana, Presidente de ONEtoONE Corporate Finance Group, para Expansión.com

Mergers & Acquisitions, Compraventa de empresas, Enrique Quemada

 

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