¿Estás comprometido?

Este lunes, en Londres, me atropelló un coche. Estás tan contento cruzando la calle y al segundo siguiente puedes estar en el cielo (o donde te toque). No me dio tiempo ni a un responso. Cuando me di cuenta estaba, incapaz de moverme, en una ambulancia. La sensación ha sido la de volver a nacer. He aprovechado para revisar mi vida y hacer propósitos para esta segunda oportunidad. El primero: «servir». Dado que lidero un equipo y una familia, servirles mejor.

Pensándolo veo que para ser un verdadero líder tengo que estar más que involucrado: he de estar comprometido. Solo somos líderes si nuestro equipo siente nuestro compromiso, y solo sentirán nuestro compromiso si dedicamos tiempo a hacerles crecer, si nos sacrificamos por ellos. Cuando ayudas a otros a mejorar, tú mejoras.

Tú no te puedes servir a ti y a tu equipo al mismo tiempo. Tienes que decidir si quieres ser ese líder que se auto-sirve o un verdadero líder, que sirve a su equipo. Puede que tu equipo no te guste. Tienes el equipo que tienes por una razón, en muchos casos para que aprendas a ser mejor líder (piensa lo de la paja y la viga). No necesitas un equipo mejor sino ser tú un líder que les haga mejores. Asume la responsabilidad y mejora tú.

Si un líder se enfoca en el fruto en lugar de en las raíces, si se enfoca en el resultado en lugar de en el proceso (de hacer crecer a su equipo), puede tener éxitos a corto plazo, pero fracasa con el tiempo. La verdadera grandeza la consigues cuando afloras la grandeza en otros.

Me he propuesto preguntarme a diario. Propóntelo tú también: ¿Qué estoy haciendo para servir a mi equipo y a mi familia? ¿Cómo les puedo ayudar a sacar la mejor versión de ellos mismos? Para mí, familia y equipo son casi lo mismo: mi equipo es también mi familia, estoy más tiempo con ellos que en casa. La diferencia es que mis hijos solo pueden tener este padre y Paloma solo tiene este marido. Por otro lado, mi equipo ha elegido estar conmigo y debo agradecerlo estando a su altura.

Cuando tu equipo sepa que estás comprometido a ayudarles a ser la mejor versión de ellos mismos, entonces se comprometerán ellos contigo y te darán su mejor esfuerzo. El compromiso es algo que muestras en tus acciones: en cómo les tratas, en cómo te preocupas por ellos. Se nota y se siente. No son palabras, son hechos.

El verano es buen momento para que reflexiones sobre tu calidad como líder. Recuerda que no has de ser grande para servir, pero si has de servir para ser grande. Mis amigos lectores, no worries: solo rotura de clavícula, una costilla, un par de esguinces y algunas hinchazones y cardenales en el rostro. Nada que no se cure en agosto.

Artículo escrito por Enrique Quemada Clariana, Presidente de ONEtoONE Corporate Finance Group, para Expansión.com

Mergers & Acquisitions, Compraventa de empresas, Enrique Quemada

 

Un comentario en «¿Estás comprometido?»

  1. Espero que pronto estés recuperado y en forma.
    Un abrazo para ti y besos a Paloma.

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