Mergers & Acquisitions, Compraventa de empresas

Se necesita capital riesgo

El capital riesgo aún tiene mucho camino por recorrer en nuestro país para estar a la altura de los países desarrollados de nuestro entorno. Tras alcanzar 20.000 millones de euros en fondos para invertir en el 2007, la crisis rompió todas sus previsiones y muchos private equities se han visto enfangados en operaciones equivocadas. Compraron, en lo alto del ciclo, empresas que habían crecido con la ola y se encuentran hoy con participadas endeudadas hasta las cejas (por adquisiciones apalancadas) cuyas ventas y beneficios han caído de manera drástica.

Como consecuencia, a partir del 2008, el foco de la mayoría de las entidades de capital riesgo españolas ha estado fundamentalmente en sostener sus participadas y evitar el colapso de muchas de ellas. La inversión en empresas y el levantamiento de nuevos fondos se frenó abruptamente.

Entre el 2007 y el 2012 en España el private equity ha invertido tan sólo en 900 compañías y un importe de 14.000 millones de euros. Si miramos qué ha ocurrido en otros países europeos durante el mismo periodo, nos encontramos con que en Francia los fondos han invertido en 3.356 compañías y 46.000 millones de euros y, por su lado, en Alemania en 5.614 compañías y 41.000 millones de Euros. Se ve que la actividad del private equity ha quedado bastante limitada en nuestro país.

Desde el año pasado, el ICO, bajo el liderazgo de José Gefael y a través del fondo de fondos públicos Fond-Ico Global, está inyectando dinero en los capitales riesgo españoles y ayudando a muchos de ellos en su difícil levantamiento de nuevo capital: Axon, Suma, Corpfin, Diana, Portobelo, Espiga o GED, entre otros, han sido afortunados y han conseguido esta ayuda tan necesaria para complementar su captación de nuevos inversores.

Sin embargo, la vida se ha endurecido para el capital riesgo español. Levantar fondos es mucho más difícil y sólo lo logran aquellos que han conseguido multiplicar su inversión durante la crisis (cosa nada fácil). Para colmo, los inversores en estos vehículos exigen ahora pagarles comisiones más bajas, haciendo más difícil su gestión.

En España numerosas gestoras de capital riesgo están desapareciendo, incapaces de levantar nuevos fondos, y muchos de los profesionales del sector se están reubicando como consultores, directores financieros o ínterin managers.

Se trata de una mala noticia, pues la experiencia demuestra que las empresas que han dado entrada a una entidad de capital riesgo en su propiedad han tenido mayores crecimientos, han sido más rentables y muchas han podido posicionarse como compañías líderes en Europa en su sector.

Con tantas empresas endeudadas y necesitadas de capital, es una pena la escasez que tenemos hoy en España de capitales riesgo con dinero. Esperemos que las gestoras que quedan vivas sepan aprovechar el boom de liquidez que hay en el Sistema para levantar nuevos fondos y aportar capital a tantas empresas españolas que lo necesitan para sobrevivir.

Artículo escrito por Enrique Quemada, Presidente de ONEtoONE Corporate Finance, publicado en Expansión.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.