Archivos de la etiqueta: Due Diligence

Sale and purchase agreement

El Contrato de Compraventa

Llega la última fase del proceso de compraventa de una empresa. Superada la due diligence donde el comprador ha podido analizar el verdadero estado de la compañía en venta, es el momento de plasmar el acuerdo y precio a través del contrato de compraventa, Pero ¿qué es este contrato? Se trata del contrato que se formalizará en escritura pública ante notario y que recoge todos los términos y condiciones de la compraventa.

Lo más habitual es que sea el comprador, junto con sus asesores legales, el encargado de elaborar la primera versión del contrato, aunque hay excepciones, como los procesos de subasta en el que se entrega a los contendientes un borrador para que lo devuelvan con sus modificaciones y ofertas.

Hay que tener mucho cuidado con la redacción del contrato de compraventa: una línea en el contrato puede marcar la diferencia entre un buen y un mal acuerdo. Lo ideal es contar en esta etapa con buenos abogados que tengan experiencia contrastada en contratos de venta de empresas.

El contrato de compraventa no puede ser sencillo: la venta de una empresa es enormemente compleja, pues integra una pluralidad de activos y pasivos, de relaciones y contratos con otros, por eso muchos empresarios se asustan al ver la cantidad de páginas que contiene la primera versión del contrato.

¿Qué contiene el contrato de compraventa de una empresa?

Este contrato contiene cinco apartados fundamentales:

1) Descripción de la transacción

Este apartado contiene un índice que detalla los asuntos que se tratarán en el contrato. Después, se explica quiénes son las partes que intervienen, se presenta una exposición de sus intenciones y se continúa con una definición de los términos más recurrentes que aparecerán en el contrato.

En caso de que se trate de una venta de activos se han detallar de forma precisa los activos que entran en la transacción y las obligaciones que se transfieren. Asimismo, se definirá si queda fuera de la transacción alguna propiedad que el vendedor utilice habitualmente, como un vehículo, plaza de garaje o, incluso, su vivienda.

Si no es venta de activos sino de acciones o participaciones, se incorpora una parte que define qué es exactamente lo que se vende (por ejemplo: todas o parte de las acciones). Cuando hay varias empresas y participaciones de empresas, se clarifica con detalle qué es lo que entra dentro del perímetro de la transacción.

2) Condiciones del acuerdo

Lo primero que se señala el contrato de compraventa es el precio. Incluye con todo detalle las condiciones, formas de pago, previsión o no de pagos aplazados, pagos variables en función de cumplimiento de objetivos (conocido en inglés como earn out), moneda de pago, circunstancias que producirán ajustes en el precio (pues el precio final se basará en el balance a la fecha de cierre del acuerdo). En el contrato también se recoge si la caja excedente (la que no es necesaria para la actividad y que podría haber sido repartida) forma parte de la transacción o se la lleva el vendedor como dividendos.

3) Manifestaciones y garantías

Por un lado, el vendedor manifiesta o garantiza que determinados aspectos o circunstancias de la sociedad son exactos, correctos y veraces. Algunos de los eventos que el vendedor debe corroborar son los siguientes: que la compañía pertenece a los firmantes y estos tienen poderes para realizar la venta y celebrar el contrato, que no vulneran ninguna ley ni otros contratos previos, que la empresa tiene tal número de acciones, que han sido entregadas copias de los estatutos al comprador, que los estados financieros son correctos, que la compañía no ha sufrido ningún cambio sustancial en su operativa desde la due diligence (como puede ser por ejemplo la repartición de dividendos, subido sueldos o suscrito nuevos contratos que perjudiquen al comprador), que todos los pagos de impuestos están al día y son correctos, que son suyas las patentes y marcas, que no hay juicios pendientes contra la empresa, que no tiene pasivos ocultos, etcétera.

En caso de inexactitud, incorrección o falsedad de la información, el comprador de la empresa puede ser indemnizado por el daño causado, una contingencia o una pérdida. Para ello, se establecen cláusulas de garantía de responsabilidad.

» En caso de inexactitud, incorrección o falsedad de la información, el comprador de la empresa puede ser indemnizado por el daño causado, una contingencia o una pérdida. Para ello, se establecen cláusulas de garantía de responsabilidad.

Por otro lado, se describen las contingencias que tiene la compañía y que ya están incluidas en el precio para que el vendedor quede exonerado respecto a los daños o reclamaciones que esas contingencias puedan ocasionar al comprador. En muchas ocasiones se pone precio a esas contingencias.

Como se compra basándose en un balance de una fecha anterior al cierre que luego se ajustará y actualizará tras este, las manifestaciones y garantías suelen cubrir el periodo intermedio de los dos balances, manifestando el vendedor que durante ese periodo no han realizado prácticas distintas a lo habitual en el negocio para beneficiarse a costa del comprador.

Lo ideal es que el vendedor de la compañía tenga preparado un balance final preparado para la fecha de firma para que los ajustes en precio se hagan en ese acto, de esta manera se evita que posteriormente quieran retirar fondos de la scrow account aduciendo los compradores que se han producido alteraciones en el balance que les afecta negativamente. También se introducen manifestaciones o garantías de que comprador y vendedor tienen capacidad para celebrar el contrato y que no vulneran ninguna ley ni otros contratos previos.

4) Límites en la responsabilidad

Se suelen incluir límites a la responsabilidad del vendedor en la cantidad que se le puede reclamar: responsabilidad con Hacienda, con la Seguridad Social o con terceros. También se establecen límites temporales a la reclamación de responsabilidad, salvo en los casos de contingencias fiscales, laborales, de Seguridad Social o administrativas, en las que el límite temporal coincide con la prescripción legal.

El contrato generalmente establece una cantidad mínima de responsabilidad por encima de la cual se puede discutir la responsabilidad del vendedor, para que las partes eliminen la posibilidad de cualquier problema menor. Para cada transacción, dependiendo del tamaño, la cantidad será aquella en la que las partes se sientan cómodas para estructurar el acuerdo.

5) Condiciones

En algunas ocasiones, se firma un contrato de compraventa con el cierre condicionado a que se cumplan determinados hitos como la obtención de autorizaciones, cesión de contratos o que el vendedor haga determinadas operaciones con anterioridad (como la venta de un terreno o su legalización adecuada en el registro correspondiente). El contrato hará referencia al mantenimiento de otros contratos que tenga la sociedad con otras sociedades o al alquiler de las instalaciones que pertenecen al vendedor durante un plazo. Se acordará que el vendedor no puede competir con la empresa durante un período determinado y su obligación de no contratar empleados para otros negocios.

En aquellos supuestos en los que parte del precio se fije con base a la obtención de determinados resultados futuros vía un precio aplazado, el vendedor debería exigir mantener control sobre la obtención de dichos resultados, bien vía su permanencia en la empresa como consejero y/o apoderado, bien estableciendo su derecho a vetar la realización por parte de la sociedad de aquellas operaciones que pudieran impedir alcanzar los resultados previstos. En cualquier caso, la negociación y redacción de esta parte del contrato es esencial y de gran importancia para evitar problemas futuros.

Si el comprador exige la permanencia en la empresa, por lo menos durante un mínimo de tiempo, para asegurar una correcta transición y traspaso del negocio, el vendedor debe ser consciente de lo que ello implica y estar dispuesto a aceptarlo y asumirlo.

Los anexos

Adicionalmente al contrato vienen los anexos. Es muy importante resaltar que forman parte del contrato y tienen valor jurídico. Suelen ser muchos folios y conviene entender su relación con el contrato y cómo vinculan a ambas partes.
Si está pensando en vender su empresa, antes de firmar el contrato de compra, tendrá que pasar por diferentes etapas que le ayudarán a maximizar el precio final. Estos pasos pueden ser decisivos para el futuro de la empresa. Si necesita la guía de un equipo confiable durante el proceso, no dude en contactarnos.

Si te planteas la venta de tu empresa, previo al contrato de compraventa, tendrás que pasar por diferentes etapas que te ayudarán a maximizar el precio final. Estos pasos pueden ser decisivos para el futuro de la empresa. Si necesitas asesoramiento durante el proceso, no dudes en contactar con nuestro equipo de asesores.

La Due diligence: análisis a realizar

La Due diligence: análisis a realizar

Hemos visto anteriormente el concepto de Due diligence y la importancia de llevarla a cabo en el proceso de compraventa de una empresa.  En el siguiente artículo explicamos 2 aspectos importantes a analizar en ella: el circulante y otras inversiones

 

El circulante de la Due Diligence

Te recomendamos que en la due diligence te fijes de manera especial en el circulante (activo circulante y pasivo circulante). Compara la situación del activo y pasivo circulante con los dos años anteriores y observa si hay variaciones significativas. Si las hay, pueden estar haciendo «arreglos» para que la empresa parezca que vale más.

1- Los días de cobro: Es un ratio que nos indica el número de días que la compañía tarda en cobrar a sus clientes. Si los días de cobro se están alargando puede estar teniendo un problema de cobro. Es posible que esté mostrando más ventas y beneficios en la cuenta de resultados, pero los clientes no le van a pagar. Con lo que si la compras vas a tener un problema futuro de liquidez. Tal vez haya incrementado mucho las ventas pero haciéndolo a clientes inadecuados, es decir, morosos. Si los días de cobro se han acortado mucho en los últimos meses, el vendedor puede estar acelerando el cobro para que haya más caja y –como lo habitual es que al valor de la empresa se le sume la caja- poder llevársela como caja excedente a la hora de la venta. Si eso es así, se va a llevar un dinero que es tuyo y tú vas a tener un agujero.

2- Las existencias: Es un ratio que nos dice el número de días de compras que la empresa tiene en almacén. Si tenemos 60 días de stocks, todo lo que venderá los próximos 60 días está en almacén. Si los días de existencias se han alargado en los últimos tiempos, tal vez tenga mucho material obsoleto que no tiene salida. Si se han acortado respecto a los años anteriores puede que el vendedor se haya dedicado a vender existencias de manera acelerada para hacer caja y poder llevársela él antes de la venta o sumarla al precio de venta.

3- Los días de pago: Es un ratio que nos dice el número de días que la compañía tarda en pagar a sus proveedores. Si el ratio es 60 días, significa que todo lo que hemos comprado durante los últimos 60 días todavía no lo hemos pagado. Si los días de pago se han acortado, puede suceder que los proveedores no se fíen de la empresa y de su situación económica y le estén exigiendo que pague al contado si quiere que le vendan, o tal vez esté gestionando mal sus pagos (haciéndolos demasiado pronto) y tú tengas la oportunidad de alargarlos y generar con ello más caja. Si se han alargado los días de pago, puede significar que la empresa está retrasando pagos para que haya más caja y así poder él llevársela.

Si ves inconsistencias entre estos ratios y los de los años anteriores, debes investigar más a fondo y buscar una explicación. Es bueno que compares también con datos de la competencia (días de cobro, pago y existencias) y veas si hay discrepancias (no debería haberlas, pero si las hay deberías analizar por qué). Empresas como INFORMA o AXEXOR te pueden facilitar los ratios de sus principales competidores a partir de la información que presentan en el Registro Mercantil.

Si ves que hay inconsistencias claras en el circulante que te perjudican, deberás proponer un precio de compra inferior que elimine el efecto de las manipulaciones. Estás buscando comprar una empresa con un fondo de maniobra estable, no uno manipulado el último año para la venta.

Si las ventas de la compañía son estacionales, no te vale el fondo de maniobra de cierre de ejercicio, tendrás que calcular la media de fondo de maniobra y de la deuda de todos los meses para tener una visión real de la compañía. Si compras la compañía cuando la actividad es más baja y la compras sin caja, tendrás un problema  para financiar el crecimiento del balance según se necesite dinero para comprar existencias y pagar a proveedores.

 

Otras inversiones

Otro sitio donde buscar discrepancias es en las inversiones en activo fijo (maquinaria y similares). El vendedor puede haber retrasado estas inversiones para que haya más caja en la empresa y poder él llevársela antes de la venta. Eso te perjudica porque tú serás quien tenga que reponer esa caja que se ha llevado, dado que las inversiones hay que realizarlas. Por tanto, si ves que el último año hay menor inversión en activo fijo que en los años anteriores, busca el por qué.

Tal vez la maquinaria esté más obsoleta de lo que muestran los cuadros de amortización y sea urgente reponerla para seguir siendo competitivo. Te puedes encontrar con que compras la empresa pensando que no hay que invertir hasta dentro de tres años y, al día siguiente de ser el nuevo propietario,  descubrir que se necesita hacer urgentemente una compra de maquinaria para poder competir. Chequéalo.

No te quedes en el documento que te presenten con los resultados de la due diligence, repasa con el equipo responsable del documento cada aspecto que han mirado en la empresa y pregúntales por cada tema, puede que el sapo esté escondido en una de las páginas del documento y pase desapercibido si no te lo explican los auditores en detalle.

Busca pistas que suenen raras, intenta encontrar inconsistencias aunque sean pequeñas y tira entonces del hilo. Todo el tiempo que dediques a eso te servirá para entender mejor la compañía y, en ocasiones, para evitarte serios disgustos posteriores.

Debes investigar también otros temas que no aparecen en el balance: demandas contra la compañía, contratos, crédito a clientes, acuerdos con empleados de pago en dinero no declarado o compromisos de futuro sueldo variable, etcétera.

Si las instalaciones pertenecen a los socios mira con detenimiento el importe por arrendamiento que paga la empresa. No vaya a ser que en la cuenta de resultados que te presenten figure un coste de alquiler que está por debajo de mercado y al aplicar un coste más lógico disminuyan drásticamente los beneficios.

Todas estas averiguaciones que se han mencionado pueden ser determinantes para el futuro de una empresa, y es posible que no puedas llevar a cabo cierto tipo de análisis sin la ayuda de un experto. Si necesitas una guía y un equipo fiable con el cual sacar adelante esta fase del proceso de compra de una compañía, ¡no dudes en contactarnos!

Proceso de compra de una empresa: la Due diligence

Proceso de compra de una empresa: la Due diligence

Ya se ha presentado oferta indicativa para la compra de la empresa adecuada y firmado el requerido acuerdo de intenciones, lo siguiente es ir a los detalles, es decir, comprobar que efectivamente la empresa que queremos comprar tiene las características que creemos que tiene. A todos nos gusta una sorpresa, pero cuando se trata de negocios, no. Esta puede llegar a salirnos muy cara. Necesitas hacer una Due Diligence.

“La persona más fácil de engañar es un mismo” – Lytton

¿Qué es una Due Diligence?

Como el nombre inglés indica, son las “debidas diligencias” que debe hacer un comprador antes de pagar por una empresa, pues una vez que la adquiera es suya, con sus ventajas y sus problemas. Tu objetivo es verificar que lo que tú piensas que estás comprando es realmente lo que adquieres.

La due diligence es crítica. Tómatela muy en serio e involúcrate personalmente en ella.

Muchos novatos se enamoran de una empresa y buscan atajos en la due diligence para acelerar el cierre de la operación. Ya llevan mucho trabajo hecho de búsqueda, de negociación, de estructurar un acuerdo de intenciones: tienen ganas de acabar y no quieren ni pensar en la posibilidad de tener que empezar con otra operación. Sin embargo, es el momento de mantener la sangre fría y realizar una revisión seria y rigurosa.

Otras veces el vendedor se resiste a compartir toda la información y tú tienes miedo a ofenderle. Y por temor a estropear la relación dejas aspectos sin investigar. Las consecuencias para ti pueden ser demoledoras.

Pide referencias sobre el vendedor y entrevista a quienes le conocen, busca y pregunta a personas con las que ha tenido conflicto. Descubrirás muchas cosas que no están en los estados financieros y que son importantísimas.


El hecho de que una empresa esté auditada no significa que no pueda tener sapos y culebras escondidos y que sus auditores no se hayan enterado.

3 análisis clave

En la due diligence se analizan tres cosas: la empresa, sus finanzas y sus contratos.

Analiza principalmente los siguientes aspectos: la historia de la compañía, sus operaciones, productos y servicios, su mercado y su posición competitiva, sus clientes y el estado de la relación con ellos, la calidad de los directivos y empleados, los sistemas de compensación que tienen establecidos, la competencia, sus instalaciones y maquinaria, las existencias, sus estados financieros, sus sistemas de producción, planificación y control, su marketing, sus sistemas de reporte interno, su tecnología, posibles problemas medioambientales, su situación legal (todos los contratos, capacidad legal para vender la empresa, registro de las propiedades), fiscal, laboral, Seguridad Social, las perspectivas de futuro de la compañía, su modelo comercial, seguros, patentes y marcas y deudas.

Debes priorizar la información que consideras más relevante pues la capacidad del vendedor para recabar todo lo que se puede pedir en una due diligence suele ser limitada. Empieza por lo que más importa, pues al principio lo buscará con más entusiasmo, según sigas pidiendo, su energía y velocidad de entrega de documentación se irá ralentizando.

La due diligence te va dar cuatro tipos de información: (1) información para decidir si compras o no la empresa; (2) para ver el precio que puedes pagar; (3) para definir los términos de la operación; (4) para entender las oportunidades que tienes de mejora de la compañía.

 

El proceso de compra de una empresa es largo y en él hay momentos de intensas emociones, de rupturas, de crisis, en los que parece que la operación se ha caído de manera irremediable. Los asesores que hemos participado en numerosas operaciones sabemos que es cuestión de tenacidad, de no abandonar, de buscar fórmulas creativas que levanten la operación una y otra vez hasta conseguir nuestros objetivos. Si estás buscando una empresa que refuerce la tuya, no dude en contactarnos!

Mergers & Acquisitions, Compraventa de empresas

Due Diligence ¿prueba de fuego en la compraventa de una empresa?

Imagínese que va a comprar un piso pero solo lo ha podido ver en fotos. Lo que ha visto hasta el momento le gusta pero ¿lo adquiriría solo por un par de fotos? Seguro que su respuesta es no. Algo parecido sucede dentro de un proceso de compraventa de una empresa. El potencial comprador solo ve las “fotos” que el vendedor quiere enseñarle. El proceso de due diligence es el modo que se reserva el comprador para conocer el estado real de la empresa y conocer si las fotos tenías o no “photoshop”.

Todo comprador de una empresa precisa conocer la situación real de la compañía a través de una auditoría, due diligence, que abarque no sólo el área financiera de la compañía, sino también sus aspectos legales, laborales, medioambientales, etcétera.

Tradicionalmente la due diligence es realizada por el comprador una vez que su oferta (sujeta a due diligence) ha sido aceptada. Habitualmente abarcar entre cuatro y ocho semanas, periodo en el que se negocia de forma paralela el contrato de compraventa.

Destacar que el comprador suele pedir exclusividad durante un periodo si va a gastarse dinero en la due diligence y es normal concederlo. Sin embargo hay que tener en cuenta que  el vendedor mientras dure el proceso de due diligence va a mantener negociaciones con un solo comprador corriendo el riesgo de que éste, al estar en exclusividad, exija un descuento final en el precio.

Una vez finalizada la due diligence, sus resultados pueden ser una herramienta esencial para verificar si el precio ofrecido es adecuado. A raíz de los resultados, el comprador  tiene la capacidad para utilizarlos como herramienta para negociar el precio o los términos del contrato. Este hecho se une a que habitualmente el vendedor no es consciente de sus propios problemas hasta que el comprador se los descubre en la due diligence, lo que le pone en situación de debilidad negociadora.

Además puede darse el caso de que el vendedor necesite formalizar la compraventa de manera urgente, entonces se procede a la firma del contrato, pero se establece como condición que el comprador quede satisfecho con los resultados de la due diligence, la cual deberá hacerse en un plazo límite.

Sin duda, el proceso de due diligence es crucial dentro de un proceso de compraventa, la forma de encontrar o no los posibles “retoques” a la empresa en venta.